Falta de habilidad
Estilo de pensamiento inadecuado
La autoestima de un niño se ve afectada no solo por lo que hace si no también por lo que piensa que hace. Los niños con autoestima baja muestran a menudo una forma peculiar de interpretar el mundo externo, a veces no ven la realidad tal como es si no que la distorsionan de alguna manera. Los niños con autoestima baja suelen actuar de alguna de las siguientes maneras:
1. Enfocan con exageración un detalle negativo de su persona.
2. Sacan conclusiones en base de un solo incidente.
3. Sobreestiman los sucesos negativos (magnificación) y subestiman los eventos positivos (minificación).
4. Tienden a asumir una responsabilidad personal por eventos negativos.
Estas son algunas de las frases que comúnmente los niños con baja autoestima pueden decir y algunas posibles formas de sustituirlas:
"No valgo para nada": Todo el mundo vale para algo, lo que sucede es que a veces nos empeñamos en llevar a cabo actividades para las que no tenemos habilidades, mientras ignoramos o no damos importancia a aquellas que nos salen bien.
"Todo me sale mal": seguro que si simplemente piensas en el día de hoy eres capaz de decir al menos tres cosas que has hecho correctamente. Las frases que suelen referirse a la globalidad deberían ser sustituidas por frases más concretas que sólo se refieran a lo que realmente ha salido mal.
"Nadie me quiere": cuando oigan a alguno de sus hijos decir esta frase, no la pasen por alto. Es un fiel reflejo de los sentimientos de ese niño. Quizá sea un buen momento para buscar ayuda de un psicólogo que evalúe la autoestima de su hijo y que les ayude y enseñe tanto a ustedes, como al niño, a mejorarla.
Problemas asociados
Un niño que tiene una autoestima baja, no se aprecia lo suficiente a sí mismo, por lo cual suele sentirse inseguro y poco valioso. Esto puede ocasionar innumerables problemas psicológicos y de salud tanto física como emocional. Un niño sin una buena opinión de si puede desarrollarse como una persona tímida, insegura, dependiente, desconfiada, deprimida, agresiva, temerosa, complaciente inhibida y poco comunicativa. Así se pierde de muchas oportunidades de crecimiento que la vida proporciona al no compartir sus sentimientos, ideas y puntos de vista con los demás.
Otros niños al buscar con ansia el afecto y el aprecio y la aprobación de sus padres, maestros y compañeros se vuelven “sofocantes”, serviles o extremadamente complacientes.
A veces algunos niños se aprovechan de esta situación y buscan a los niños inseguros para conseguir algo de ellos (como ayuda académica o económica), pero los rechazan cuando no cumplen con sus expectativas o deseos. Y aún cuando un niño sepa que lo están utilizando, prefiere someterse a los mandatos y juegos de los demás con tal de lograr cierta aceptación y sentir que tienen algunos amigos.
Por otra parte, algunos niños que se sienten inseguros o inadecuados consigo mismos se aíslan física y/o emocionalmente de las personas que les rodean o se comportan de manera violenta y agresiva con ellas.